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viernes, 18 de mayo de 2007—————. La venta de bonos de carbono generados por las 220 toneladas diarias de basura del vertedero Morrompulli, es el camino con que la Municipalidad de Valdivia adherirá a la lucha mundial contra el calentamiento global y, de paso, incrementará los recursos en un promedio anual de 50 millones de pesos. La noticia la dio a conocer esta mañana el alcalde Bernardo Berger en compañía del encargado municipal del proyecto, José Arellano, quienes acotaron que éste atraviesa su etapa de aprobación para el llamado a propuesta pública por parte del concejo de esta ciudad y podría implementarse de aquí a 10 meses. Se trata de un proyecto elaborado por esta municipalidad para contribuir a mejorar la calidad ambiental y dar un uso a los biogases que se desprenden de la basura que llega a Morrompulli a través del aprovechamiento de estos compuestos y su comercialización en el mercado internacional bajo la forma de bonos de carbono. El proyecto se presentó al Concejo, entidad que debe resolver si autoriza la ejecución por la vía de una propuesta pública para concesionarlo a una empresa del rubro, en la próxima sesión. Se trata de una propuesta pública por 5 años renovable por 5 más. Además permitirá reducir las emisiones del actual vertedero, mientras entra a funcionar el nuevo relleno sanitario el 2009 o 2010, proyecto que ya trae incorporado este mecanismo de desarrollo limpio “Este proyecto, en lo específico contribuirá al tema ambiental, permite aprovechar el biogas vendiéndolo o quemándolo, generará recursos, y permitirá que el vertedero, al finalizar su tiempo de abandono, lo haga con toda la normativa actual cumplida totalmente”, dijo al respecto el alcalde Berger, quien de paso sostuvo que la iniciativa será pionera en Chile. Arellano explicó a su turno que los vertederos producen biogases que están compuestos por una serie de mezclas, donde los principales son de efecto invernadero tales como dióxido de carbono y metano en un 90 a 95 %. “Si se eliminan estos gases de forma inadecuada a la atmósfera, confabulan con el cambio climático y el calentamiento global. Por tanto, este proyecto busca contribuir a la preocupación por el tema, eliminando de forma adecuada los gases que se producen en el vertedero”, indicó. Añadió que hay dos fórmulas al menos para ello, que son complementarias una de la otra: quemando los gases o generando energía. Cualquiera de ellas es viable, y la opción que siga el municipio de Valdivia será aquella que resulte más rentable. El nivel de inversión será entre medio millón y 1 millón de dólares dependiendo la tecnología que se use. Pero además de contribuir al tema ambiental mundial, generará ingresos para el municipio por la vía de la venta de los bonos en el mercado internacional, del orden de los 50 millones de pesos al año. Los bonos surgieron a partir de países industrializados que deben cumplir el Protocolo de Kioto que fijó bajar en un 5 % las emisiones de gases por efecto invernadero entre el 2008 y el 2012 en dichos países. “Como esos países no están en condiciones de hacerlo con sus propias emisiones, invierten y compran bonos en países como el nuestro que están elaborando este tipo de iniciativas de reducción de emisiones, y las acreditan en sus países rebajando la contaminación en un contexto más global, a través del denominado “Mecanismo de Desarrollo Limpio”, añadió Arellano. Una vez que Concejo apruebe el llamado a propuesta pública, en el lapso de un mes se firmará el contrato con la empresa que resulte ganadora. De momento ya habrían 5 empresas interesadas en invertir en la materia. “Una vez formado el contrato, estaríamos en condiciones para que al cabo de 10 meses, se empiece a operar el tratamiento de estos gases y, de paso, generar ingresos producto de esta venta de los bonos de carbono”, añadió. La concesión implica que la empresa que se lo adjudique, deberá hacer el proyecto final, presentar la declaración de impacto ambiental a evaluación de la Conama y del Servicio salud. También, estará a cargo de registrar el proyecto en el organismo internacional que certifica, verifica, y monitorea que se cumpla, financiar las inversiones totales, contratar personal necesario generando de esa forma fuentes nuevas de empleo; y pagar una cierta cantidad de dinero al municipio proveniente de las utilidades de la venta de los bonos. Explicó que la concesión es a 5 años porque el Protocolo de Kioto, que es una de las instancias bajo la cual surge el concepto de bonos de carbono, culmina su vigencia el 2012, pero hay serias posibilidades que se prorrogue por un periodo similar. |
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© Ilustre
Municipalidad de Valdivia. 2007
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