martes 26 de febrero de 2008————. “Chile requiere de forma urgente medidas que apunten a la diversificar la matriz energética y a compensar a las regiones productoras de energía”, sostuvo el alcalde de Valdivia Bernardo Berger. El edil del Calle-Calle, hasta hace poco presidente nacional de la comisión de financiamiento municipal –actualmente es vicepresidente– indicó que Chile “poco o nada ha avanzado en acciones concretas para aplicar fuentes alternativas. Hoy más que nunca se requieren medidas desde el gobierno que incentiven la inversión en esta área”. Cuando nuevamente acecha el fantasma del racionamiento energético que podría traer de la mano alzas tarifarias o cortes programados de luz como en 1998, Berger propuso innovar a través de la creación de un sistema de subvención a la producción de fuentes energéticas alternativas, como energía solar, biomasa, fotovoltáica, geotérmica, eólica o maremotriz. “Es urgente crear acciones, entre ellas la más inmediata y oportuna es establecer como país incentivos por rebaja tributaria, retorno temprano de capitales o fomento de inversión para las regiones de alto riesgo o que poseen precariedad energética”, dijo. Agregó que de haberse continuado trabajando en base a las propuestas de diversificación elaboradas por el gobierno del presidente Eduardo Frei en los períodos sucesivos de La Moneda “probablemente hoy no estaríamos discutiendo exactamente lo mismo que hace 10 años; sin embargo a mi juicio el debate energético ha sido conducido más por la moda mediática que por una verdadera voluntad de llegar a acciones sostenidas”. El sistema de abastecimiento eléctrico en Chile tiene como principales fuentes energéticas la hídrica, el gas natural y el carbón, y consta de cuatro subsistemas: el Sistema Interconectado Norte Grande (SING); el Sistema Interconectado Central (SIC); el Sistema Aysén y el Sistema Magallanes. De éstos cuatro, el Sistema Interconectado Central y el Sistema Interconectado Norte Grande cubren más del 80 por ciento de la demanda total de energía eléctrica del país. En Chile, el sector transporte concentra el 23% del consumo de energía primaria; el industrial y minero, el 26%; el comercial, público y residencial, el 20%, en tanto que el 31% restante se usa en generadoras. EL SUBSIDIO DEL SUR Hoy en día las regiones, especialmente del sur, subsidian la falta de recursos hídricos del centro y norte del país. Debido a esto, para el alcalde de Valdivia “deberían generarse sistemas de abastecimiento preferente para nuestra zona o por lo menos precios deferentes para las zonas productoras de energía eléctrica”. El edil añadió que lo que ha generado escenarios de conflicto a sido “la poca claridad por parte del gobierno respecto a las pautas de aprobación de proyectos. Las políticas gubernamentales en los últimos 20 años han sido ineficientes a la hora de apoyar el fomento para la creación de nuevas fuentes de energía alternativas”. Añadió que “debe ser igualmente tarea prioritaria del Estado, garantizar que los proyectos que se están generando en Chile cumplan con las normativas, entre ellas las ambientales, que aseguren el incremento de energía asociado a la convivencia ecosistémica”. FONDO PARA LA INNOVACION Berger finamente llamó a la creación de un fondo para la innovación en la investigación energética, ya que a su juicio “las universidades, empresas de alta tecnología y centros científicos son socios estratégicos, pero al mismo tiempo invitados casi ausentes en la discusión energética”. En nuestro país y en base a sus recursos naturales son varias las posibilidades de generación de energía alternativa. Las corrientes marinas pueden generar energía sobre la base de la abundancia, la intensidad y la concentración de las mismas en la zona de canales y archipiélagos, desde el seno de Reloncaví al sur. También está la energía de olas con un potencial extraordinario que nos sitúa entre los mayores del mundo, pero se encuentra en costas de muy difícil acceso y a gran distancia de centros consumidores (regiones XI y XII). El recurso viento se puede utilizar a través de molinos, tanto en tierra como en mar, siguiendo ejemplos como USA, Holanda y Dinamarca, con grandes campos eólicos que alcanzan potencias del orden de 50 MW y superiores. Minicentrales hidroeléctricas, en el rango 1 a 10 MW, que son altamente productivas y poco contaminantes. La energía solar a través de celdas fotovoltaicas y calentadores de agua, especialmente para piscinas. Se puede generar un gran potencial de desarrollo sobre la base de sumatoria de instalaciones pequeñas. Por otra parte, la participación de la energía renovable no convencional ha aumentado de 4,6% en 1998 a un 8% en el 2003 y se espera que el 2020 llegue al 20%. |
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© Ilustre
Municipalidad de Valdivia. 2008
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